AGUILAR MORÉ

Nacido en Barcelona el a?o 1924, fue disc?pulo de Oleguer Junyent, con quien aprendi? el dibujo, a pesar de que se considera un pintor autodidacta. M?s tarde se traslad? a Par?s. Realiz? su primera exposici?n en la Sala Rovira de Barcelona y, desde entonces, de forma ininterrumpida, presenta exposiciones en diversas galer?as de Barcelona y del resto del Estado. Internacionalmente expone en Londres, Ginebra, Nueva York, Par?s, Chicago, Montecarlo, Los ?ngeles, Luxemburgo? Ha obtenido numerosos premios y distinciones como la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, Sant Jordi Diputaci?n de Barcelona, Premio Pintura de los II Juegos del Mediterr?neo? Su obra figura en el Museo Contempor?neo de Madrid, Museo de Cadaqu?s (Girona), Diputaci?n Provincial de Barcelona, Museo Reina Sof?a de Atenas (Grecia)? A lo largo de su trayectoria art?stica su obra ha pasado por diferentes etapas: na?f, expresionismo, cubismo y realismo. Construye los cuadros desde una base esteticista. H?bil con el dibujo, crea una atm?sfera de neo-romanticismo. Figuras de adolescentes, temas urbanos, interiores, orquestas de jazz? configuran un universo pict?rico donde no falta la solidez de una estructuraci?n que se mueve entre el rigor y una sensaci?n de movimiento, de cosa que est? viva.

AGUILAR MORÉ Y LA ÍNTIMA LIBERTAD DEL JAZZ

Amar la música de jazz no es por lo que respecta al pintor Ramón Aguilar Moré (Barcelona 1924) la adhesión a una particular estética de sonidos y de ritmos que le llegó como una sorpresa en los años de su primera juventud, sino toda una filosofía de vida. El jazz le llena y a la vez, lo necesita para sentirse miembro de la comunidad catalana a la cual pertenece como persona. Le quiere como un hecho plástico, en el que movimientos, colores y formas de sentir forman una unidad, pero también lo siente de una manera muy íntima porque en un tiempo muy difícil para todos nosotros le dio pautas de libertad y de conciencia de que, por medio de su arte plástico podía llegar a unas formas de libre expresión que le eran propias, a la vez que servían a los demás. Por eso, ahora en la Sala Rusiñol de Sant Cugat expone una serie de obras que, realizadas a lo largo de los años sobre formas musicales a las que hago referencia, junto a ejemplares de un libro que le editaron sobre la expresada predilección, me complace poder hacer con él una especie de “jazz session” para que todos, él y nosotros, podamos disfrutar de forma conjunta.

Música popular norteamericana, que emergió a principios del siglo XX en Estados Unidos –en origen en Nueva Orleans, pero que se extendió por diferentes puntos de aquella nación con gran rapidez- a Cataluña nos llegó a mediados de los años treinta a través de Francia y de las películas con actuaciones de sensacionales intérpretes como fueron, entre otros, Louis Armstrong y Duke Elligton. Y, a pesar de que es imprescindible citarlo, mi objetivo aquí no es de ninguna forma hacer historia musical, sino recordar a los que tienen edad para saberlo y explicar a los más jóvenes que la eclosión del jazz en Cataluña sería después de la guerra civil española, en unos momentos muy difíciles para nuestra comunidad, la cual, cultural y socialmente, no tenia ningún tipo de posibilidad de expresarse con libertad. Y de ninguna manera me cierro en los temas políticos, sino en toda manifestación colectiva.

Ramón Aguilar Moré, vocacionalmente artista desde muy joven, en principio encontró en la pintura y en el dibujo su principal forma de expresarse. Y por lo que se refiere a la temática, que en él siempre ha dispuesto de un amplio registro de intereses, gracias al ambiente en que se encontraba, tocó los temas de la danza clásica y de las audiciones cultas. Destacó muy pronto en este aspecto, pero su natural le llevó a conectar con unas audiciones de jazz que, a pesar de ser públicas y aceptadas por el sistema imperante, resultaban prácticamente privadas por la poca gente que asistía. Y en ellas encontró la forma de construir su propia individualidad, rigurosa en las exigencias estéticas, pero plenamente propia en su constante evolución.

La pintura de Aguilar Moré, trate de lo que trate, es jazz en estado puro en lo que se refiere a las motivaciones humanas y ahora tenemos la ocasión de ver el sentido artístico con el que se manifiesta.



AGUILAR MOR? Y SU PASI?N POR EL DIBUJO por Josep M? Cadena



El dibujo es fundamental dentro del arte de Ram?n Aguilar Mor? (Barcelona, 1924). Lo ha practicado desde sus juveniles inicios; desde la infancia, cuando, a?n ni?o, ingres? en el taller del escen?grafo Oleguer Junyent, amigo de su padre, y realiz? las primeras actividades como creativo que cree en la realidad que nos rodea como fuente de inspiraci?n para encontrar el sentido del movimiento como expresi?n del alma de las personas. Porque Aguilar Mor?, apasionado de la danza y de la m?sica vive con intensidad todo lo que tenemos al alcance porque lo quiere como un camino de perfecci?n hacia el mejor conocimiento del esp?ritu.

Dadas sus facultades para la figura y el color, triunf? pronto como pintor y siempre ha sentido la necesidad de conectar con amplios p?blicos por las v?as de las exposiciones individuales y colectivas, bienales y cert?menes de todo tipo en los que el arte pl?stico fuese presente. En esta Sala Rusi?ol ha sido representado en muchas ocasiones y ahora vuelve con el aspecto m?s ?ntimo de su personalidad; es decir, con el dibujo del entorno, a la vez tan variado y tan esencial.

El artista sabe buscar motivos y analizar la expresi?n de las tem?ticas, pero lo que m?s le gusta es improvisar sobre una motivaci?n espont?nea, llevada por un gesto natural o por un color repentino. Su inter?s no tiene ning?n tipo de frontera y, a pesar de que conoce mucho de lo que dibuja y pinta, su mayor inter?s se encuentra en el reto de lo que le llega sin haber pensado en un principio. Para ?l, todo es susceptible de su arte, ya que este es un constante incentivo para vivir la novedad del momento. Del mismo modo, como ya dijeron los griegos, que el agua de un r?o siempre es diferente, los hechos cotidianos nunca cansan a Ram?n Aguilar Mor? porque siempre tienen aspectos atractivos nacidos de un peque?o cambio en las luces, en la manera de pintar de los utensilios que se hacen servir y en la variedad de los colores que crecen desde dentro de los cuerpos y de las formas, ya que en ?l, estas buscan el sentido ?ltimo de la pasi?n de vivir que les mueve.

Es una verdadera satisfacci?n saberse contempor?neo de este artista, que viene de m?s lejos de lo que le acompa?amos por la vida del arte, ya que es ?l el que sabe hacerse de la ?poca que a todos nos toca. Verdad es que dispone de recuerdos y es rico en experiencias pasadas, pero sabe proyectarlas en cada instante y sentirlas como afirmaciones de futuro en la totalidad de su obra. Y es que la misma tiene como ra?z fundamental la pasi?n por el dibujo con la que ahora, de nuevo, nos conforta y acompa?a.

Bibliografía: "Aguilar Moré", de J. Massats; "30 años de jazz vistos por Aguilar Moré", por A. Papo & J. Suñol; "Aguilar Moré", de C. Rodríguez Aguilera; "Vida de Aguilar Moré", de Luís Romero.

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