MAIÀ DE MONTCAL, 1942Cruañas

El gesto, el efecto lumínico, la densidad de la paleta y la intensidad cromática, debido a tonalidades neutras e indicios de cromatismo, son las principales características de su trabajo.

Pintor impresionista con tintes abstractos, transmite una vaporosidad especial, dentro de una atmósfera muy húmeda.

BIOGRAFÍA

Nacido en Maià de Montcal, Girona, 1942, a los dieciséis años asiste a clases de dibujo en la Escuela de Arte de Banyoles dirigida por Joan de Palau ya los diecisiete al estudio del pintor Joan Sibecas en Figueres.

Su primera exposición individual tuvo lugar en 1970. Desde entonces ha realizado más de doscientas exposiciones entre individuales y colectivas. Su obra se ha podido contemplar en diferentes lugares de Cataluña y del resto del Estado, así como en el extranjero, caso de Sudáfrica, Uruguay, Cuba, Malta, Estados Unidos, Andorra y Francia. Tiene obra en varios museos y ha obtenido destacados premios en concursos de pintura a nivel nacional.

En 1993 la Editorial La Gran Enciclopedia Vasca publica una monografía sobre su trabajo, escrita por Joan Carrera y Elena María Morató. Pintor impresionista con tintes abstractos, transmite una vaporosidad especial, dentro de una atmósfera muy húmeda. El gesto, el efecto lumínico, la densidad de la paleta y la intensidad cromática debido a tonalidades neutras e indicios de cromatismo son las principales características de su trabajo. La temática que prevalece es el paisaje, tanto urbano como rural, donde se aprecian varios lugares de Normandía, París, Cadaqués, el Empordà, Barcelona, ​​Venecia, Amsterdam o Nueva York.

CONTINUIDAD Y RENOVACIÓN EN LA OBRA PICTÓRICA DE CRAÑAS NOVEDAD

por Josep M. Cadena

Plenamente objetivo en sus realizaciones pictóricas, que en ocasiones se acercan a visiones fotográficas, Josep Cruañas siempre sabe dar a sus cuadros un sentido plenamente humano que los sitúa en el ámbito de la alta creación artística. Viajero por Cataluña y por gran número de ciudades europeas, así como por Estados Unidos, el pintor es originario de la población garrotxina de Maià de Montcal, donde nació en 1942. Formado en Banyoles y Figueres bajo la maestría, respectivamente, de los pintores Palau y Sibeques, su primera exposición individual la realizó en Vic en 1970. Desde entonces ha tenido una amplia y al mismo tiempo fecunda actividad como profesional dedicado a la investigación del paisaje, que es el espacio que la Naturaleza, siempre activa y sorprendente bajo las aparentemente repetitivas mutaciones estacionales, ofrece como escenario a las acciones del hombre.

Cruañas tiene hondamente arraigada la virtud de la insistencia creativa. Sabe, como en la antigüedad proclamó un sabio griego, que nunca es la misma agua, aunque lo parezca, la que pasa por los ríos. El pintor busca lugares que hablan por sí mismos, nos describe sus elementos esenciales y nos transmite, dentro de armónicas bellezas cromáticas, su fuerza poética. El artista siente predilección por los paisajes húmedos, aquellos en los que el agua corre y vivifica todo lo que le rodea. Pero nunca se deja seducir por las apariencias amables y rechaza toda dulzura que provenga de una artificialidad impostada. Desde una honestidad de planteamiento, incorpora los elementos más anodinos de la realidad, en busca de una verdad global que nos es transmitida para que, fermentando y eclosionado dentro nuestro, nos ayude a crecer humanamente. Su pintura nos enseña a ser auténticos, de la misma manera que él lo es cuando la lleva a cabo.

El artista no duda en pasar de un continente a otro buscando la maravillosa variedad de la existencia y a la vez lo que nos une a todos. En este sentido, Cruañas es el autor idóneo para esta exposición que celebra los 33 años de la Sala Rusiñol de Sant Cugat. La galería y el pintor comparten la pasión por el viaje de la vida con la compañía inestimable del arte que nos ayuda a descifrar enigmas y descubrir certezas.

JOSEP CRUAÑAS Y SU INSISTENTE NOVEDAD

por Josep M. Cadena

Josep Cruañas tiene un natural volcánico, que rodea con la vaporosidad de sus pinturas, muchas de las cuales tienen el agua como gran protagonista. Aunque siguió enseñanzas regladas para mejor orientar su innata vocación plástica y tuvo bien a su lado los GEMAT verdes de la Moixina Olotina, pronto se encontró a sí mismo en los canales de Amsterdam y en los de Venecia. Salió fuera para extraer de la manera más intensa en su interior de persona reflexiva y sensible, que calla mucho y escucha con intensidad los latidos de la lluvia y el rumoreig del campo, en muchas ocasiones similar al de las olas.

En relación a Josep Cruañas y su obra, debo hacer una confesión personal. Cuando una persona como yo, que lleva años y años dedicado a la crítica de arte en Cataluña y que sabe por oficio que expone un creativo que ya conoce e incluso admira, es natural que en determinadas ocasiones se imponga un esfuerzo suplementario cuando se presenta la ocasión de tratar de la exposición que realiza o presentar cualquier actividad con él relacionada. Se hace a gusto, pero hay imponerse el reto de superar lo que ya se ha dicho antes sobre él, para así huir del posible tópico o de la repetición. Pues bien, en cuanto a Cruañas, sobre el que desde 1985 he escrito en diecisiete ocasiones, siempre me parece que empiezo de nuevo. Sé que encontraré con él unos temas ya conocidos en otras muestras que le he visto con anterioridad, pero me sorprende porque siempre encuentro que ha puesto una mirada, que nunca es la del que vuelve a caminar por espacios bien conocidos y que se hacen como maquinalmente. Él es, en mi opinión y en el que sienten, creo, muchos otros que desde hace tiempo también lo siguen, un creativo que sabe encontrarse con él mismo y que siempre encuentra nuevas cualidades en los temas que más le interesan. Busca y sigue hasta que conecta con el tintineo misterioso de la novedad en el ambiente que ha escogido y que espiritualmente la rodea.

Hecha esta confesión, hija de la sinceridad con la que siempre Cruañas y yo nos hemos expresado en nuestras amistosas relaciones, hay que decir que en la presente exposición de nuevo me encuentro satisfecho con él y con todo lo que representa. Pienso que ha entendido el mensaje de la Naturaleza y la voluntad del ser de sentirse dentro, una y otra vez, con lo que es esencial y que por eso nunca deja d`ésser nuevo.

Bibliografía: en 1994 se publica «Cruañas», de J. Carreras y Péra & M. Elena Morató, en la colección «Maestros Actuales de la Pintura y Escultura Catalanas».

Obras disponibles

LA SALUTE. VENECIA

Óleo/tela 65×81 cm

VENECIA

Acuarela  32×22 cm

Exposiciones

CRUAÑAS

«PAISAJES Y SENTIMIENTOS»