MONTMELÓ, 1931 Baqués

Josep Baqués es un pintor que da fuerza a la ironía mediante la contraposición de las imágenes.

La rigurosa formación técnica, la capacidad imaginativa y el estilo muy personal y original, al tiempo que sugerente y sensible, son los rasgos más característicos de su obra.

BIOGRAFÍA

Hijo de campesinos, vivió sus primeros años en contacto directo con la tierra, pero aquellos tiempos tranquilos fueron interrumpidos por la Guerra Civil y la consiguiente posguerra, durante la cual su familia se trasladó a Barcelona.

Desde muy joven ya hizo dinero con el lápiz y con el pincel. Trabajó de delineante, de dibujante de cómics y de carteles de cine. En 1957 lo encontramos como jefe de estudio de diseño gráfico de una empresa publicitaria. No tardó mucho en montar su propio taller, el Estudio Baqués, donde ya destacó su espíritu creativo, por el que recibió varios premios: Delta de Plata, en 1962, y el Laus de diseño, en 1971.

Catedrático de la asignatura de diseño gráfico en la Escuela Oficial de Publicidad de Barcelona y profesor en la Escuela Massana, profundiza en el campo de su actividad artística mediante la experimentación de técnicas y composición.

No es fácil describir el estilo de Josep Baqués. La rigurosa formación técnica, la capacidad imaginativa y el estilo muy personal y original, al tiempo que sugerente y sensible, serán los rasgos más característicos de su obra. En su pintura encontramos un mundo mágico, misterioso y simbólico; de esta manera se concentra la mezcla de irrealidad y realidad que transita por los sueños.

JOSEP BAQUÉS Y SU SIEMPRE JOVEN FORMA DE ACTUAR

por Josep M. Cadena

Barroco y surrealista, imaginativo y clásico, respetuosa al máximo con las formas, pero a la vez trasgresor con ellas para hacer combinaciones en que las pesadez se combinan con la ligereza, Josep Baqués es un pintor que da fuerza a la ironía mediante la contraposición de las imágenes. Y aunque nos capta por éstas, la verdadera fuerza de permanencia de su obra se encuentra en lo que nos cuenta con ellas.

Yo creo que se las sabe todas y que con su habilidad expositiva puede hacer muy diversas cosas. Si quisiera, podría incluirse en los más contrapuestos estilos y triunfar vez en la práctica de todos ellos. Pero tiene una honestidad creativa que le impide romper con las propias normas, que por sí mismas ya son bastante transgresoras, pues ha logrado llevar a la verdadera pintura todo lo que supo demostrar como diseñador gráfico que con sorprendentes dibujos en los que licua la materia , daba consistencia de carne y hueso a una serie de figuras.

Cuando veo los caballos con patas de cigüeña, así como cerámicas y soperas que pertenecen a la materia hecha sueño, siempre pienso que las ideas se encuentran por encima de las realidades de las que provienen. Y creo que Baqués sabe muy bien que sin los sentidos no hay pensamiento que se aguante, pero que ha encontrado la manera de que vemos la realidad por sus virtudes trascendentes y no por lo que la misma significa como elemento aprovechable en relación con lo que son nuestras necesidades marcadas por el día a día. Él siempre va más allá y de la riqueza de las formas pasa a la denuncia de la pobreza en los sentimientos, así como del gozo de lo que es agradable nos ayuda a pasar, para que pensamos, a la tristeza por las carencias que continuamente nos presionan.

Yo creo que la obra de Josep Baqués tiene una lectura más profunda de la que habitualmente se ha hecho de ella. El pintor es un personaje que piensa y que no da ninguna pincelada sin saber que, dentro de las luces y las sombras de cada obra hay una razón de vivir de acuerdo con una voluntad trascendental. Del mismo modo que casdacun de nosotros debe quedar por lo que piensa y hace de verdad, su obra artística persigue una salida hacia la permanencia en relación con las futuras generaciones. Por eso tiene la gran virtud de mantenerse joven -dejando de lado las edades, que aquí no tienen nada que hacerlo en el pensamiento y en la acción pictórica.

Obras disponibles

 CUATRO CABEZAS Y DOS PÁJAROS ONÍRICOS

Óleo/tabla tratada 40×100 cm