SABADELL, 1974 Enric Aguilar

 La contemplación del mar le ha permitido darse cuenta, aunque ya lo intuía, que la inmensidad de las aguas son reflejo de la vida misma.

Su obra es fruto de su reflexión y contemplación del mar y los temas marineros. Una reflexión amasada en la realidad y en la vida del cotidiano, a partir de la vida de los que le rodean.

LA PROFUNDIDAD PICTÓRICA DE ENRIC AGUILAR

por Josep M. Cadena

Personalmente enamorado del mar y de las barcas que le sirgan ya sea para la pesca o con motivaciones deportivas, Enrique Aguilar (Sabadell, 1974) ha hecho de los temas marítimos los más importantes de su actividad pictórica. Primeramente formado en la Escuela de Artes y Oficios vallesana y, a continuación, licenciado por la Escuela de Bellas Artes, actualmente reside en Castellar del Vallès, pero sus estancias estivales en Menorca le sirven para adentrarse en su vocación marinera y encontrar en la costa -también la catalana, especialmente la gironina- motivos para pintar escenas de calma y de acción, con las que la sensibilidad de todos nosotros, hijos de poblaciones mediterráneas, conecta de manera eficaz.

Tanto un par de barcas situadas en reposo y al borde del agua en la playa del Canadell, como un chico tomando los primeros baños de abril en Palamós, son, al igual que muchos otros episodios marineros que el artista nos presenta, manifestaciones que nos recuerdan circunstancias que muchos de nosotros hemos presenciado o incluso protagonizado. Y esto es precisamente lo que nos permite decir que Enrique Aguilar sabe dar con su arte una trascendencia vital en unos momentos que, a pesar de haber sido vividos, quizás no habíamos acertado valorar adecuadamente hasta ahora que los vemos captados y exaltados artísticamente. Y es que la pintura, cuando es realmente sentida como medio de absoluta comunicación de sentimientos, y al mismo tiempo dispone de artífices dotados para este arte, como es el caso presente, amplía considerablemente la profundidad y amplitud de nuestra percepción.

Hay que seguir con atención esta exposición de Enrique Aguilar, ya que sus cuadros, temáticamente relativos a lo que nos es común por proximidad al mar, van siempre más allá de lo que superficialmente explican y están empapados de fonda reflexión. Esto se evidencia especialmente en dos obras tituladas Yo juzgo y Yo perdono, protagonizadas por una mano, que representan, respectivamente, la obligación de juzgar los hechos y las personas de acuerdo con la más estricta razón y la necesidad de actuar con generosidad . El pintor sigue estas premisas y, contemplando su obra, nos estimula a seguir el ejemplo pictórico que nos da.

Exposiciones

ENRIC AGUILAR

«NUEVOS HORIZONTES»